La parálisis de Bell es una debilidad o parálisis de los músculos faciales debido a un daño o traumatismo sufrido en los nervios faciales.
En la mayoría de los casos, la causa es desconocida, pero puede estar relacionada con la inflamación del nervio, la diabetes, el embarazo, la enfermedad de Lyme y las infecciones virales, como el herpes o la varicela. Los síntomas generalmente aparecen solo en un lado del rostro. Entre ellos, se encuentran los siguientes:
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Incapacidad de cerrar el párpado
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Lagrimeo del ojo
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Caída de la cara
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Babeo
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Dolor en la mandíbula o detrás del oído
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Cambios en el gusto
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Sensibilidad al sonido
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Movimientos involuntarios de los músculos faciales
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Dolor de cabeza
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Dificultad para comer o beber
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Dificultades para hablar
El daño al ojo puede ser un problema grave. La incapacidad de parpadear puede hacer que el ojo se seque. Puede formarse una úlcera (llaga) en la córnea. Además, no parpadear significa que el ojo no tiene protección contra la suciedad y las partículas de polvo.
El tratamiento implica proteger y humedecer el ojo. Los medicamentos, como los esteroides, también pueden ayudar.
El tiempo que demore en recuperarse depende de cuán grave sea el daño en los nervios. La mayoría de las personas comienzan a mejorar en unas pocas semanas. Se recuperan completamente en 3 a 6 meses. En casos poco frecuentes, algunas personas tienen debilidad que no desaparece. Algunas veces, la afección regresa meses o años después.
Cuidados en el hogar
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Descanse lo suficiente e incorpore una dieta saludable para ayudar a recuperarse.
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Use lágrimas artificiales con frecuencia durante el día y al acostarse para prevenir el resecamiento. Estas gotas están disponibles sin receta en las farmacias.
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Use gafas protectoras, especialmente en el exterior, para protegerse de las partículas en movimiento en el aire. Use gafas de sol cuando esté al aire libre.
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Use un parche en el ojo a la noche para proteger el ojo. Un lubricante a la hora de acostarse puede mantener la humedad del ojo durante la noche.
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Algunas veces se recetan medicamentos para reducir la inflamación o para tratar infecciones virales específicas en el nervio. Si le recetan medicamentos, tómelos siguiendo exactamente las indicaciones que le hayan dado. Por lo general, cuanto antes comience los medicamentos, más eficaces serán. Tomar los medicamentos de acuerdo con lo recetado contribuirá a una recuperación completa.
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Aplique fuentes de calor bajo, por ejemplo, mediante una almohadilla térmica, en el área afectada. Esto puede ayudar a reducir el dolor y la hinchazón.
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Si tiene dolor intenso, comuníquese con su proveedor de atención médica.
Visita de seguimiento
Programe una visita de seguimiento con su proveedor de atención médica según lo que se le haya indicado. Si lo remiten a un especialista, programe una cita sin demora.
Cuándo buscar atención médica
Llame al proveedor de atención médica si ocurre algo de lo siguiente:
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Enrojecimiento severo del ojo
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Dolor de ojo
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Secreción espesa de líquido en el ojo
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Alteraciones de la visión, como visión doble o pérdida de la visión
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Fiebre de 100,4 °F (38 °C) o superior, o según lo que le haya indicado el proveedor de atención médica
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Aumento del dolor de cabeza, dolor de cuello, debilidad, o dificultad para hablar o caminar