Mialgia es otra forma de referirse al dolor muscular. No es una enfermedad, sino un síntoma. Las mialgias pueden tener muchas causas. Por ejemplo, un resfriado, la fiebre, la gripe o una infección. Pueden aparecer después de hacer ejercicio intenso o de una lesión, como en el caso de un accidente o de una caída. Algunos medicamentos, como las estatinas, ciertos antidepresivos y los tratamientos para el cáncer pueden causar mialgias. También pueden ser un síntoma de problemas de salud de largo plazo (crónicos), como el cáncer, el lupus, la fatiga crónica, la artritis reumatoide o el hipotiroidismo. Estas enfermedades normalmente causan otros síntomas graves además del dolor y la sensibilidad muscular.
Las mialgias suelen desaparecer por sí solas. Si no lo hacen o si son recurrentes o intensas, es posible que necesite hacerse pruebas y análisis para encontrar la causa.
Cuidados en el hogar
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Descanse hasta que se sienta mejor.
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Siga las instrucciones que le hayan dado sobre cómo cuidarse. Eso puede depender de la causa de las mialgias.
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Si se cree que la mialgia se debe a un medicamento, hable con el proveedor de atención médica que le recetó el medicamento para ver qué opciones tiene.
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Para controlar el dolor, tome medicamentos recetados o de venta libre según le hayan indicado. A menos que le indiquen no hacerlo, puede probar con paracetamol o ibuprofeno.
Atención de seguimiento
Asista a las visitas de seguimiento con el proveedor de atención médica según le hayan indicado. Si los síntomas no desaparecen en unos pocos días o si regresan, programe una visita de seguimiento con el proveedor para hacerse un examen y pruebas.
Cuándo debe buscar atención médica
Llame de inmediato a su proveedor de atención médica en cualquiera de los siguientes casos:
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Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o superior, o según le haya indicado el proveedor
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Dolor que empeora o que desaparece y regresa
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Dolores nuevos en las articulaciones
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Sarpullido nuevo
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Dolor de cabeza intenso, dolor de cuello, somnolencia o confusión