Actualización para la temporada de gripe 2024-2025
Su hijo tiene gripe (influenza). Se trata de una enfermedad viral que afecta las vías respiratorias de la nariz, los senos paranasales, la garganta y los pulmones del niño. Es diferente de lo que se conoce como un resfriado común. La gripe se contagia con facilidad de un niño a otro. Se puede transmitir por el aire a través de la tos o del estornudo. O bien, se puede contagiar si toca a la persona enferma y después se toca los ojos, la nariz o la boca.
Los síntomas de la gripe pueden ser leves o graves. Incluyen cansancio extremo (la persona quiere estar en la cama todo el día), escalofríos, fiebre, dolor muscular, dolor al mover los ojos, dolor de cabeza y una tos seca y perruna. Los niños pequeños también pueden presentar más síntomas gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea y falta de apetito.
Se puede tratar al niño con medicamentos antivirales si existe el riesgo de complicaciones o si hay signos de que se presentarán. Su hijo podría necesitar antibióticos solo si tiene una infección bacteriana al mismo tiempo que la gripe. Por ejemplo, una infección en los oídos o en los senos paranasales o neumonía. Los medicamentos antivirales son más eficaces si se empieza el tratamiento en menos de 48 horas desde la aparición de los síntomas.
Cuidados en el hogar
Siga estos consejos para cuidar a su hijo en su casa:
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Líquidos. La fiebre aumenta la pérdida de agua del cuerpo de los niños. Para los niños menores de un año, continúe con la alimentación habitual (fórmula o amamantamiento). Consulte con el proveedor de atención médica de su hijo sobre cuánto líquido necesita su bebé. De ser necesario, dele al niño una solución de rehidratación oral. Puede comprarla en la farmacia o en supermercados sin receta médica. Si el niño es mayor de un año, dele más líquidos y continúe la alimentación habitual. Si su hijo está deshidratado, dele una solución de rehidratación oral. Retome la alimentación habitual del niño lo antes posible. Si el niño tiene diarrea, no le dé jugo, agua de gelatina saborizada, refrescos con cafeína, limonada, bebidas de fruta ni helados de jugo congelado. Estas opciones pueden empeorar la diarrea.
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Alimentación. Si su hijo no quiere comer alimentos sólidos, está bien durante algunos días. Asegúrese de que beba abundante cantidad de líquidos y que produzca una cantidad normal de orina.
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Actividad física. Cuando tienen fiebre, los niños deben quedarse en el hogar descansando o jugando tranquilos. Anímelo a tomar siestas. Su hijo puede regresar a la guardería o a la escuela una vez que la fiebre haya desaparecido por lo menos durante 24 horas. La fiebre debe irse sin darle paracetamol ni otros medicamentos para bajar la fiebre. El niño también debería comer bien y sentirse mejor.
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Tos. La tos es parte normal de esta enfermedad. Puede resultar útil colocar un humidificador de niebla fría junto a la cama. No dé medicamentos de venta libre para la tos o el resfriado a niños menores de seis años, a menos que se lo indique el proveedor. Estos medicamentos no ayudan a aliviar los síntomas. Además, pueden causar efectos secundarios graves, sobre todo en bebés menores de 2 años. No deje que nadie fume cerca de su hijo. Ya que el humo puede agravar la tos.
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Congestión nasal. Succione la nariz del bebé con una jeringa de succión. Puede colocar 2 o 3 gotas nasales de solución salina en cada orificio de la nariz antes de succionar. Esto ayudará a eliminar las secreciones. Las gotas nasales pueden comprarse sin receta. También puede prepararlas usted mismo disolviendo 1/4 de cucharadita de sal en 1 taza de agua.
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Fiebre. Use paracetamol para aliviar controlar el dolor, a menos que le hayan recetado otro medicamento. Si su bebé tiene más de seis meses, puede usar ibuprofeno en lugar de paracetamol. Si su hijo tiene una enfermedad crónica del hígado o de los riñones, hable con el proveedor del niño antes de usar estos medicamentos. Hable también con el proveedor si su hijo ha tenido alguna vez una úlcera estomacal o hemorragia gastrointestinal. No le dé aspirina a un niño o adolescente con fiebre. Puede causar una enfermedad grave llamada síndrome de Reye. Puede afectar el cerebro y el hígado.
Atención de seguimiento
Programe una cita de seguimiento con el proveedor de atención médica de su hijo o según le hayan indicado.
Cuándo debe buscar atención médica
Llame al proveedor de atención médica de su hijo de inmediato ante cualquiera de las siguientes situaciones:
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Fiebre (consulte "La fiebre y los niños", a continuación)
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Respiración rápida. Considere lo siguiente:
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Más de 45 respiraciones por minuto si el niño tiene entre 6 semanas y 2 años
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Más de 35 respiraciones por minuto si el niño tiene entre 3 y 6 años
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Más de 30 respiraciones por minuto si el niño tiene entre 7 y 10 años
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Más de 25 respiraciones por minuto si el niño tiene más de 10 años
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Dolor de oído, dolor en los senos paranasales, dolor o rigidez en el cuello, dolor de cabeza o diarrea o vómitos persistentes
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Irritabilidad anormal, somnolencia o confusión
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Su hijo no interactúa con usted de la manera habitual
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No quiere estar en brazos
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No bebe suficiente líquido. Esto se puede manifestar como ausencia de lágrimas al llorar, ojos hundidos o boca seca. También puede suceder que no moje pañales durante ocho horas si es un bebé. O que produzca menor cantidad de orina si es un niño mayor.
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Sarpullido con fiebre
La fiebre y los niños
Use un termómetro digital para tomar la temperatura de su hijo. No use un termómetro de mercurio. Hay termómetros digitales de distintos tipos y para usos diferentes. Entre ellos, se encuentran los siguientes:
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En el recto (rectal). En los niños de menos de 3 años, la temperatura rectal es la más precisa.
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En la frente (lóbulo temporal). Sirve para niños de 3 meses en adelante. Si un niño de menos de 3 meses tiene signos de estar enfermo, este tipo de termómetro se puede usar para una primera medición. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura rectal.
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En el oído (timpánica). La temperatura en el oído es precisa a partir de los 6 meses de edad, no antes.
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En la axila. Este es el método menos confiable, pero se puede usar para una primera medición a fin de revisar a un niño de cualquier edad que tiene signos de estar enfermo. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura rectal.
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En la boca (oral). No use el termómetro en la boca de su hija hasta que tenga al menos 4 años.
Use el termómetro rectal con cuidado. Siga las instrucciones del fabricante del producto para usarlo de forma adecuada. Colóquelo con cuidado. Etiquételo y asegúrese de no usarlo en la boca. Podría transmitir gérmenes de las heces. Si no se siente cómodo usando un termómetro rectal, pregunte al proveedor de atención médica qué otro tipo puede usar. Cuando hable con el proveedor de atención médica sobre la fiebre de su hijo, infórmele qué tipo de termómetro usó.
A continuación, se indica cuándo llamar al proveedor de atención médica si su hijo tiene fiebre. Es posible que el proveedor de atención médica de su hijo le dé valores diferentes. Siga sus instrucciones.
Cuándo debe llamar al proveedor de atención médica si su hijo tiene fiebre
En el caso de un bebé menor de 3 meses:
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Primero, pregunte al proveedor de atención médica de su hijo cómo debe tomarle la temperatura.
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En el recto o en la frente: 100.4 °F (38 °C) o superior
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En la axila: 99 °F (37.2 °C) o superior
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Fiebre de ___________ según le indique el proveedor
En el caso de un niño de 3 a 36 meses (3 años):
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Rectal o en la frente: 102 °F (38.9 °C) o superior
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En el oído (solo para uso a partir de los 6 meses): 102 °F (38.9 °C) o superior
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Fiebre de ___________ según le indique el proveedor
En estos casos:
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Temperatura en la axila de 103 °F (39.4 °C) o superior en un niño de cualquier edad
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Temperatura de 104 °F (40 °C) o superior en un niño de cualquier edad
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Fiebre de ___________ según le indique el proveedor
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