La marihuana es la droga ilícita más usada en los Estados Unidos. Recientemente, el uso legal por motivos recreativos y medicinales ha aumentado en muchos estados. Recibe varios nombres, como hierba, fríos, grifa, verde, mota, pasto, rubia, pitillo, yerba, hachís charas. En general, se fuma, pero puede mezclarse con alimentos o tomarse como infusión (como té). Recientemente, se ha popularizado una práctica conocida como "dabbing" o "fumar cera". Consiste en fumar extractos altamente concentrados de la planta de marihuana. El resultado es que se producen más efectos secundarios. A veces, la marihuana se vende ilegalmente con fenciclidina (polvo de ángel o PCP, por su sigla en inglés) o anfetaminas mezcladas. Estas drogas ilícitas pueden causar otros efectos secundarios dañinos. Si consume marihuana con otras drogas legales o ilícitas, el tipo y la gravedad de los efectos secundarios variará.
La marihuana puede causar los siguientes efectos:
-
Cambios en el estado de ánimo, como estimulado, feliz, somnoliento, deprimido o paranoico
-
Visiones (alucinaciones)
-
Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial
-
Enrojecimiento de los ojos
-
Aumento del apetito
-
Distorsión temporal, dificultad para concentrarse o problemas de memoria
-
Daño en los pulmones. Este es parecido al que se produce con los cigarrillos y que se presenta con tos crónica, sibilancias, resfríos frecuentes y bronquitis.
-
Raras veces, colapso del pulmón (neumotórax)
-
Bajo recuento de espermatozoides
-
Mareos, vértigo y posiblemente habla confusa
-
Vómitos. Si bien la marihuana se usa para el tratamiento de las náuseas y los vómitos, algunos consumidores regulares crónicos presentan el efecto contrario. Vomitan sin control por mucho tiempo (síndrome de hiperémesis cannabinoide).
La marihuana puede crear adicción psicológica. Esto significa que las ansias de usar la droga son más emocionales o psicológicas que debidas a la abstinencia física.
¿Está la marihuana controlando su vida?
Estos son algunos de los signos de trastorno por consumo de marihuana:
-
Depender de la marihuana para sentirse bien, olvidar los problemas, superar el estrés o relajarse
-
Desear estar solo la mayor parte del tiempo o solamente con otras personas que consumen drogas
-
No interesarse más en cosas que antes eran importantes
-
Cambios en el desempeño escolar o laboral o en la asistencia
-
Perder mucho tiempo pensando cómo conseguir drogas
-
Robar o vender cosas personales para comprar drogas
-
Imposibilidad de dejar la droga aún cuando usted quiere hacerlo
-
Ansiedad creciente, irascibilidad, o depresión
-
Dormir demasiado o cambios en los hábitos alimenticios (pérdida o aumento de peso)
-
Necesidad de consumir más para obtener el mismo efecto
Cuidados en el hogar
Estas sugerencias lo ayudarán a controlar el trastorno por consumo de marihuana:
-
Una vez que se haya vuelto adicto a alguna droga, es muy difícil dejarla. La mayoría de las personas se dan cuenta de que no pueden dejarla sin ayuda. Por lo tanto, no trate de hacerlo solo. Hable con alguien en quien confíe y que pueda apoyarlo. Busque ayuda profesional.
-
Aléjese de las personas que consumen drogas y los lugares donde se consumen. Eso solo aumenta la tentación de usarlas.
Atención de seguimiento
Realice el seguimiento con su proveedor de atención médica o según lo que este le haya indicado.
Para obtener más información o para que lo remitan a un centro de tratamiento en su área, comuníquese con:
-
Consejo Nacional sobre Alcoholismo y Dependencia de Drogas (National Council on Alcoholism and Drug Dependence) en http://ncaddms.org/ o llame al 601-899-5880
-
Marihuana Anónimos en marijuana-anonymous.org o llame al 800-766-6779
Cuándo buscar atención médica
Llame al proveedor de atención médica de inmediato ante cualquiera de los siguientes síntomas:
-
Cree que es adicto a la marihuana y quiere dejar de usarla.
-
Siente una depresión extrema, miedo, ansiedad, o ira contra usted mismo o contra otros.
-
Se siente fuera de control.
-
Siente que podría intentar hacerse daño a usted mismo o a otra persona.
-
Tiene dolor de pecho o falta de aire.