Para comenzar, acuéstese boca arriba con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Mantenga alineadas las orejas, los hombros y las caderas, pero no empuje la parte inferior de la espalda contra el piso. Apoye sus manos en la pelvis. Respire hondo y relájese. Contraiga los músculos abdominales para evitar que la espalda se arquee.
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Levante un brazo por encima de la cabeza, luego bájelo. A medida que va bajando ese brazo, levante el otro brazo.
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Siga moviendo los dos brazos, formando arcos con un movimiento lento y continuo. Mantenga los brazos rectos, y la cabeza y el cuello relajados.
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Repita el ejercicio 10 veces con cada brazo.
Para su propia seguridad, consulte con su proveedor de atención médica antes de iniciar cualquier programa de ejercicios.