El sacro es el hueso triangular en la base de la columna vertebral. Está unido a otros huesos pélvicos mediante dos articulaciones sacroilíacas. La sacroilitis se presenta cuando una o ambas articulaciones sacroilíacas están lesionadas o inflamadas. Esto puede generar mucho dolor al hacer movimientos pequeños con la parte baja de la espalda y la pelvis.
La afección está vinculada a otras enfermedades. Algunas son la espondilitis anquilosante, la artritis reumatoide, la psoriasis, la enfermedad de Crohn o la colitis. Los síntomas pueden incluir dolor o rigidez en las caderas, la espalda baja, los muslos o los glúteos. Por lo general, el dolor ocurre en la mañana o después de permanecer sentado por periodos prolongados. El dolor puede empeorar cuando camina. El movimiento oscilante de las caderas produce una distensión en las articulaciones sacroilíacas.
Muchos factores pueden causar la sacroilitis. Por ejemplo:
-
Levantar pesos, sobre todo si se hace de la manera incorrecta
-
Una lesión grave, como una caída o un accidente de automóvil
-
Artrosis
-
Embarazo
-
Una articulación infectada
Es difícil diagnosticar esta afección. Puede confundirse con otras causas de dolor de espalda baja. A fin de confirmar el diagnóstico, pueden inyectarle medicamentos para adormecer la articulación sacroilíaca. El tratamiento incluye reposo, fisioterapia y medicamentos antinflamatorios. Si la causa es otro problema de salud, también debe tratarse. Si los síntomas no mejoran, podrían necesitarse más análisis.
Cuidados en el hogar
-
Si su proveedor de atención médica le recetó medicamentos, tómelos como le indiquen.
-
Puede tomar analgésicos de venta libre para controlar el dolor, a menos que le hayan recetado otro medicamento. Si le recetaron prednisona, no use medicamentos antinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno o naproxeno. Hable con su proveedor antes de tomar estos medicamentos si tiene una enfermedad crónica del hígado o de los riñones, si alguna vez tuvo úlceras estomacales o hemorragias gastrointestinales o si toma anticoagulantes.
-
Si lo remitieron a fisioterapia, asegúrese de coordinar una cita. Asegúrese de hacer los ejercicios que le indiquen.
-
No fume. Fumar reduce el flujo de sangre hacia la zona inflamada. Esto dificulta el tratamiento. Hable con su médico si necesita ayuda para dejar de fumar.
Seguimiento
Asista a las visitas de control con su proveedor de atención médica según le hayan indicado.
Si le hicieron radiografías o una resonancia magnética, le informarán los resultados nuevos que puedan afectar su atención médica.
Cuándo debe buscar atención médica
Llame a su proveedor de atención médica de inmediato ante cualquiera de las siguientes situaciones:
-
Aumento del dolor de espalda
-
Inflamación de los ojos
-
Sarpullido o enrojecimiento
-
Debilidad o entumecimiento en una o ambas piernas
-
Pérdida de control del intestino o de la vejiga
-
Entumecimiento en la zona de la ingle