Una dislocación del pulgar ocurre cuando los tejidos o ligamentos que mantienen la articulación unida se desgarran. Los huesos se separan, o dislocan, fuera de la posición normal. Esto causa dolor, hinchazón y moretones. A veces, hay una fractura pequeña. Puede necesitarse una cirugía para mantener la articulación en su lugar mientras sana. Por ejemplo, si la lesión es grave y la articulación no está estable.
Una vez que la articulación vuelve a su lugar, los ligamentos tardarán entre 6 y 8 semanas o más en curarse. En ese tiempo, debe proteger el pulgar para evitar nuevas lesiones. Puede hacerlo con un yeso o una férula.
Las férulas de dedo evitan el movimiento en la articulación. En general, no es bueno usarlas por más de 3 semanas para evitar rigidez y pérdida de función articular.
Pueden indicarle ejercicios para la mano en la visita de seguimiento. Estos pueden ayudarlo a curarse más rápido y mantener la función. En la mayoría de los casos, recuperará la función plena del pulgar. Pero pueden pasar entre 12 y 18 meses hasta que la hinchazón y el dolor leves se vayan del todo y recupere la función plena.
Cuidados en el hogar
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Mantenga el brazo en alto para reducir el dolor y la hinchazón. Cuando esté sentado o acostado, mantenga el brazo elevado por encima del nivel del corazón. Para eso, puede colocar el brazo sobre una almohada apoyada en el pecho. O puede apoyarlo sobre una almohada a su lado. Es muy importante que haga eso durante las primeras 48 horas después de la lesión.
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Coloque una compresa de hielo sobre la zona lesionada durante no más de 20 minutos. Haga esto cada entre 3 y 6 horas durante las primeras 24 a 48 horas. Para hacer una compresa de hielo, coloque cubos de hielo en una bolsa plástica cerrada con cierre hermético. Luego, envuelva la bolsa en una toalla o un paño fino y limpio. No aplique hielo o una compresa de hielo directamente sobre la piel. Tenga cuidado de no mojar la cinta adhesiva, la gasa, el yeso ni la férula a medida que se derrita el hielo. Luego, siga usando compresas de hielo para aliviar el dolor y la hinchazón según sea necesario.
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Mantenga la férula o el yeso secos en todo momento. Cuando se duche o se bañe, proteja la férula o el yeso con 2 bolsas de plástico grandes para que no se mojen. Coloque una bolsa por fuera de la otra. Pegue cada bolsa con cinta adhesiva en la parte superior o use bandas elásticas. El agua aún puede filtrarse incluso cuando la mano está cubierta. Por eso se recomienda mantener la cinta adhesiva, la férula o el yeso fuera del agua. Si la férula o el yeso de fibra de vidrio se humedecen, puede secarlos con un secador de cabello en modo de aire frío. También puede usar una aspiradora con manguera para echar aire a través del yeso y secarlo con rapidez.
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Puede tomar analgésicos de venta libre para controlar el dolor, a menos que le hayan recetado otro analgésico. Los medicamentos antinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno o naproxeno, pueden ser mejores que el paracetamol.
Hable con el proveedor de atención médica antes de tomar estos medicamentos si tiene una enfermedad crónica del hígado o de los riñones, alguna vez tuvo úlceras estomacales o hemorragias gastrointestinales, o toma anticoagulantes.
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No practique deportes ni haga ejercicio hasta que el proveedor de atención médica le diga que puede hacerlo.
Visita de seguimiento
Programe una visita de seguimiento con el proveedor de atención médica en 2 o 3 semanas o según las indicaciones. Es importante que vea al médico que lo derivó. Puede determinar cuánto tiempo dejar la férula o el yeso y cuándo comenzar con los ejercicios para la mano.
Si le hicieron radiografías, le informarán los resultados nuevos que puedan afectar su atención médica.
Cuándo debe buscar atención médica
Llame a su proveedor de atención médica de inmediato ante cualquiera de los siguientes signos o síntomas:
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Aumento del dolor o la hinchazón en el pulgar lesionado
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El pulgar lesionado está rojo, caliente o tiene supuración
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El pulgar lesionado está frío, azul, entumecido o tiene hormigueo
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El yeso o la férula se humedecen o se ablandan
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El yeso o la férula tienen mal olor
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La férula o el yeso están demasiado apretados o demasiado sueltos