La congelación es una lesión en los tejidos corporales causada por la exposición prolongada al frío. Puede producir daños permanentes en los tejidos. Los lugares que resultan afectados con más frecuencia por congelación son los dedos de las manos y de los pies, las mejillas, la barbilla, las orejas y la nariz. Si se coloca hielo directamente sobre la piel y se deja por demasiado tiempo, también puede causar congelación.
La congelación hace que la piel se vuelva blanca, gris o azul blanquecina. La piel puede sentirse fría y dura. Por lo general, la parte del cuerpo afectada pierde sensibilidad y se entumece por completo. Es posible que se salga la piel. Quizás se formen ampollas transparentes o llenas de sangre. A medida que el daño empeora, la piel se puede poner negra.
El tratamiento para la congelación consiste en recalentar el cuerpo con cuidado. En el hospital, se usa agua tibia. Durante este proceso, la parte congelada empezará a palpitar. Probablemente le darán analgésicos para que el proceso sea menos doloroso. En los casos graves, podrían usarse otros medicamentos, como anticoagulantes (medicamentos que disuelven coágulos sanguíneos) y medicamentos que ensanchan los vasos sanguíneos para mejorar el flujo de sangre a la zona congelada.
Se supervisará el tejido recalentado para ver si se recupera. Si el tejido muere, podría ser necesario extraerlo con una cirugía.
La parte afectada podría palpitar durante semanas y hasta meses. También podría tener hormigueos o la sensación de recibir descargas eléctricas. Podría estar sensible al frío, tener entumecimiento crónico, dolor crónico u otros síntomas que pueden durar años.
Cuidados en el hogar
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Cuide la parte del cuerpo afectada según lo que le indique su proveedor de atención médica. Proteja esta zona del frío o de cualquier otra lesión.
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No restriegue la zona afectada para recalentarla. Esto podría dañar el tejido.
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Si es necesario, use analgésicos de venta libre para el dolor, a menos que le hayan recetado otro medicamento.
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A medida que el tejido cicatriza, observe si hay alguno de los signos de infección descritos a continuación.
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No tome bebidas alcohólicas ni fume. Hacerlo podría afectar la circulación de la sangre y los vasos sanguíneos.
Atención de seguimiento
Asista a las citas de seguimiento con el proveedor de atención médica según le hayan indicado. Es posible que el proveedor tenga que examinar la zona afectada.
Proteja la parte lesionada de cualquier exposición al frío durante al menos 6 meses a un año o más. Es probable que la parte afectada siempre esté más sensible a dañarse con el frío.
Cómo prevenir la congelación
Para prevenir la congelación, haga lo siguiente durante los climas fríos:
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Vístase de acuerdo al clima. Vista una cantidad suficiente de capas de ropa como para mantenerlo abrigado. Cubra las partes expuestas de su cuerpo para protegerlas del frío.
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Coma lo suficiente y beba abundante cantidad de agua.
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No tome bebidas alcohólicas ni fume. Pueden hacer que la piel sea más sensible al frío.
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Trate de no mojarse. Si se moja, quítese la ropa húmeda lo antes posible.
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Lleve suministros de emergencia cuando vaya a pasar tiempo al aire libre.
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Si usa una compresa de hielo, envuélvala en una toalla final y úsela solo por un máximo de 15 minutos cada 1 o 2 horas.
Cuándo debe buscar atención médica
Llame a su proveedor de atención médica de inmediato si tiene cualquiera de estos signos de infección:
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Dolor, enrojecimiento o hinchazón cada vez mayores
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Pus que supura de la herida
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Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o superior, o según le indique el proveedor de atención médica
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Escalofríos