Su hijo tiene una infección del oído medio. Es el espacio que se encuentra detrás del tímpano. Puede producirse como resultado de un resfriado. Una congestión debida a un resfriado puede bloquear la trompa de Eustaquio. Este pasaje interno normalmente hace salir el líquido del oído medio. Cuando el oído medio está lleno de líquido, allí pueden crecer bacterias o alojarse virus que causan una infección.
Hasta hace poco, los proveedores de atención médica usaban antibióticos para tratar casi todos los casos de infección del oído medio. Ahora saben que la mayoría de los casos de infección de oído mejora sin estos medicamentos.
Las razones para no utilizar antibióticos incluyen las siguientes:
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No alivian el dolor durante las primeras 24 horas. Tampoco tienen mucho efecto en el dolor después.
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Pueden provocar diarrea u otros efectos secundarios.
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No ayudan con las infecciones virales.
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No tratan el líquido en el oído medio.
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Usarlos con frecuencia puede hacer que las bacterias se vuelvan resistentes. Entonces será más difícil tratar las bacterias la próxima vez.
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Algunos antibióticos pueden ser muy costosos.
El proveedor de atención médica de su hijo puede recomendarle que espere y observe los síntomas. Esto quiere decir que debe tratar a su hijo solamente con paracetamol o ibuprofeno o con gotas para el dolor de oídos durante los primeros 2 días. Debe esperar para ver si su hijo se siente mejor. Si el niño no mejora o si empeora 2 días después de la visita, surta la receta para los antibióticos. Empiece a darle estos medicamentos a su hijo según las indicaciones del proveedor de atención médica. Siga dándole el medicamento hasta que se termine, aunque su hijo se sienta mejor.
Cuidados en el hogar
Estas sugerencias de cuidados en el hogar lo pueden ayudar:
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Líquidos. La fiebre aumenta la pérdida de agua del cuerpo. En el caso de los bebés menores de 1 año, continúe con la alimentación habitual de leche de fórmula o materna. Entre los horarios de alimentación, dé a su bebé una solución de rehidratación oral. Puede encontrarlas en supermercados y farmacias. No necesitará receta. En el caso de niños mayores de 1 año, dele muchos líquidos, como agua, jugos, gaseosa de sabor lima limón, refresco de jengibre, limonada o helados de agua. Las bebidas deportivas también se pueden usar. Nunca le dé a su hijo bebidas energéticas que contengan cafeína. Si el niño también tiene diarrea, los líquidos que contienen azúcar pueden empeorarla.
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Alimentos. Si su hijo no quiere comer alimentos sólidos, está bien durante algunos días. Solo asegúrese de que beba muchos líquidos. Preste atención a la frecuencia con la que su hijo orina, por ejemplo observe la cantidad de pañales que moja. Revise también el color de la orina. La orina de color claro significa que está bien hidratado. Si la orina es de color más oscuro, su hijo debe tomar más líquidos.
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Reposo. Los niños con fiebre deben quedarse en casa, descansando o jugando tranquilos. Su hijo puede regresar a la guardería o a la escuela una vez que la fiebre haya desaparecido, esté comiendo bien y se sienta mejor.
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Fiebre y dolor. Puede darle paracetamol a su hijo para el dolor. A un bebé que sea mayor de 6 meses puede darle ibuprofeno en lugar de paracetamol. Use estos medicamentos según se lo indique el proveedor de atención médica de su hijo. Si el niño tiene una enfermedad crónica del hígado o de los riñones, o ha tenido alguna vez una úlcera estomacal o sangrado gastrointestinal, consulte con su proveedor de atención médica antes de darle estos medicamentos. No le dé aspirina a un menor de 18 años que tenga fiebre. Podría provocarle una afección llamada síndrome de Reye que podría poner en riesgo la vida.
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Gotas para el oído. Consulte al proveedor de atención médica antes de darle a su hijo gotas para el oído u otros medicamentos de venta libre.
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Antibióticos. Solo se le recetará el antibiótico si su hijo no mejora o empeora 2 días después de la cita de hoy. Una vez que el niño empiece a tomar el medicamento, puede que se sienta bien después de los primeros días. Pero asegúrese de que el niño se tome todo el medicamento.
Prevención
Para disminuir las probabilidades de que su hijo contraiga una infección de oído, siga estos consejos:
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Amamante a su hijo si es posible.
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Si le da el biberón a su hijo, no lo apoye.
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Mantenga a su hijo alejado del humo del cigarrillo (tabaquismo pasivo). No permita que la gente fume en su casa o vehículo, incluso cuando su hijo no esté presente.
Atención de seguimiento
A veces la infección no desaparece después del primer antibiótico. Se podría necesitar un medicamento diferente. Haga una cita con el proveedor de atención médica de su hijo. Le revisarán los oídos al niño para asegurarse de que la infección se haya ido.
Cuándo llamar al 911
Llame al
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Irritabilidad, somnolencia o confusión inusuales
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No moja pañales en 8 horas, no produce lágrimas cuando llora o tiene la boca seca
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Rigidez en el cuello
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Convulsiones
Cuándo debe buscar atención médica
Llame al proveedor de atención médica de su hijo de inmediato ante cualquiera de los siguientes signos o síntomas:
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Los síntomas empeoran o no empiezan a mejorar después de 2 días de tratamiento
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Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o superior, o según lo que le haya indicado el proveedor de atención médica (consulte "La fiebre y los niños", a continuación)
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Reducción de la cantidad de orina u orina oscura
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Dolor de cabeza o de cuello
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Sarpullido nuevo
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Diarrea o vómitos frecuentes
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Secreción líquida o de sangre del oído
La fiebre y los niños
Use un termómetro digital para tomar la temperatura de su hijo. No use un termómetro de mercurio. Hay termómetros digitales de distintos tipos y para usos diferentes. Por ejemplo:
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En el recto (rectal). En los niños de menos de 3 años, la temperatura rectal es la más precisa.
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En la frente (lóbulo temporal). Sirve para niños de 3 meses en adelante. Si un niño de menos de 3 meses tiene signos de estar enfermo, este tipo de termómetro se puede usar para una primera medición. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura rectal.
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En el oído (timpánica). La temperatura en el oído es precisa a partir de los 6 meses de edad, no antes.
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En la axila (axilar). Este es el método menos confiable, pero se puede usar para una primera medición a fin de revisar a un niño de cualquier edad que tiene signos de estar enfermo. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura rectal.
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En la boca (oral). No use el termómetro en la boca de su hijo hasta que tenga al menos 4 años.
Use el termómetro rectal con cuidado. Siga las instrucciones del fabricante del producto para usarlo de forma adecuada. Colóquelo con cuidado. Etiquételo y asegúrese de no usarlo en la boca. Podría transmitir gérmenes de las heces. Si no se siente cómodo usando un termómetro rectal, pregunte al proveedor de atención médica qué otro tipo puede usar. Cuando hable con el proveedor de atención médica sobre la fiebre de su hijo, infórmele qué tipo de termómetro usó.
A continuación, encontrará valores de referencia que lo ayudarán a saber si su hijo tiene fiebre. Es posible que el proveedor de atención médica de su hijo le dé valores diferentes. Siga las instrucciones específicas que le dé el proveedor.
Medición de temperatura en un bebé menor de 3 meses:
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Primero, pregunte al proveedor de atención médica de su hijo cómo debe tomarle la temperatura.
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En el recto o en la frente: 100.4 °F (38 °C) o superior
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En la axila: 99 °F (37.2 °C) o superior
Medición de temperatura en un niño de 3 a 36 meses (3 años):
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En el recto, la frente o el oído: 102 °F (38.9 °C) o superior
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En la axila: 101 °F (38.3 °C) o superior
Llame al proveedor de atención médica en los siguientes casos:
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Picos de fiebre reiterados de 104 °F (40 °C) o superior en un niño de cualquier edad
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Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o superior en un bebé de menos de 3 meses
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Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años
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Fiebre que dura 3 días en un niño de 2 años o más
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