El hombro es la articulación más flexible del cuerpo. Está diseñada para permitir que el brazo pueda moverse prácticamente en cualquier dirección. Pero el precio de esta flexibilidad es que hace más frecuentes las lesiones. Si usted tiene problemas de hombro, existe un procedimiento quirúrgico llamado artroscopia que puede ayudarlo.
Su evaluación ortopédica
El proveedor de atención médica le hará preguntas acerca de sus sÃntomas y antecedentes de problemas de hombro. Le examinarán el hombro y es posible que le hagan ciertas pruebas de diagnóstico, como radiografÃas, tomografÃa o resonancia magnética. Estas pruebas ayudan al proveedor de atención médica a determinar la causa del problema.
Artroscopia: examen del interior de la articulación
La artroscopia es un procedimiento que le permite a su cirujano ver y trabajar dentro de la articulación del hombro. El cirujano hace pequeñas incisiones en el hombro e inserta un instrumento largo, delgado y con una luz llamado artroscopio.
Durante la cirugÃa, el artroscopio envÃa imágenes de video desde el interior de la articulación a un monitor que observa el cirujano. Con estas imágenes como guÃa, el cirujano puede diagnosticar y tratar su problema de hombro. Debido a que la artroscopia utiliza incisiones mucho más pequeñas que la cirugÃa abierta, la recuperación suele ser más rápida y menos dolorosa. Le administrarán anestesia para que no sienta la artroscopia. La anestesia puede ser regional, general o una combinación de ambas.
Riesgos y complicaciones posibles de la artroscopia del hombro
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Rigidez o dolor continuo en el hombro
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Sangrado o coágulos de sangre
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Infección
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Daños a los nervios o a los vasos sanguÃneos
Es posible que incluso necesite una cirugÃa abierta después de practicarse la artroscopia.

